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Toda empresa necesita de una buena organización en todos los aspectos. El trato con el cliente siempre ha sido un punto clave para el desarrollo de una marca, por ello surgió la necesidad de gestionar la relación con los prospectos. En la actualidad se ha descuidado la relación con los clientes y los compradores por las nuevas maneras de relacionarse, como lo son las redes sociales. Usar un CRM es conveniente para corregir esta situación, otorgar el trato que se merece el cliente y para administrar todo lo relacionado con él de una manera más efectiva.

CRM son las siglas de “customer relationship management”, que en español se traduce como “manejo de relaciones con el cliente”. Existen dos formas de llevar a cabo la función de un CRM: un software digital o una persona que se encargue de esta tarea en particular. El programa digital administra directamente las relaciones con los clientes, además de que realiza una serie de actividades únicas para esta modalidad:

– El funcionamiento de una campaña de marketing. Claro que debe de programarse en la plataforma que vaya a utilizarse previamente, ya sean redes sociales o motores de búsqueda como Google, entre otras.

– Almacén de información. Se puede acceder a la información del cliente y su historial de manera más fácil y segura.

– Espacio para ofertar oportunidades de negocio. La cercanía que se tiene con el cliente permite mejores negociaciones.

– Ventas automáticas. Con el inventario suficiente, se puede confiar en un medio digital para dejar listos los productos a la venta.

– Nuevos medios para mostrar ofertas. Esta es una nueva plataforma para promocionar los artículos o servicios de la empresa.

– Simplificación de la información de los empleados. Los datos están acomodados de acuerdo a diferentes requerimientos, el registro previo, el actual, así como los planes a futuro.

– El empleado encargado de CRM sin software es el factor humano que a veces les hace falta a las empresas, debido a que el contacto entre marca y clientes se ha ido disolviendo con el tiempo. Él conoce las necesidades de la empresa, para lo que tiene un plan de acción. Sabe que cuenta más la calidad que la cantidad y se preocupa tanto por las ventas como por la marca de la empresa.

De cualquier manera, cada empresa es distinta, por lo que debe de escoger el que mejor convenga a sus objetivos. Por lo general, un sistema digital es más productivo en grandes cantidades. Sin embargo, las compañías que tienen una cartera de clientes reducida deben de darles un trato especializado, por lo que conviene el contacto de persona a persona. Ambos tienen ventajas y desventajas, dependerá de la empresa y la labor a la que le den prioridad, como vender o brindar servicios. Las dos maneras ofrecen interacción con el cliente, ya que la comunicación vía telefónica, e-mail, redes sociales y sistemas de mensajería instantánea siempre son medios abiertos. Los negocios con sistemas como este desempeñan un mejor rendimiento en organización y en muchos casos, crean una mayor fidelidad en el cliente.